New York, 1958, una pareja judía se acaba de casar (Señor y Señora Maisel), y antes de terminar el primer episodio se separan. La decepción de la mujer llega cuando descubre que su marido, aficionado a la comedia amateur, no hace más que copiar chistes de otros, que su ingenio no es más que un vago reflejo del de otros. Sin embargo ella sí es graciosa, sus chistes sí son genuinos y lo demuestra en un escenario, provocando su detención por parte de la policía. Todo esto en el episodio 1 de La maravillosa Señora Maisel.
La serie trata sobre el crecimiento personal del personaje, de cómo salir adelante en una sociedad machista y con un círculo social bastante arraigado a las costumbres religiosas judías, que casi-vetan a todo aquel que no lo sea. Trabajar una mujer? por Dios no! intentar prospera por ella misma? Estamos locos o qué? Nosotros no sé si estaremos locos, pero Mrs. Maisel lo está, y bastante… tiene un cuarto del piso sólo para su ropa.
Midge y Susie
Actualmente voy en la temporada 3, y aunque haya algún episodio un poco más flojo que la media, es una serie súper divertida y diferente a las sitcoms habituales, lo que aporta un aire muy fresco, aún con la ranciedad de algunos personajes/situaciones, que vuelven a dejar patente la época en la que se ambienta.
Zachary Levi en Shazam, de 2019
No tengo mucho más que decir más que recomendarla encarecidamente. Me estoy riendo un montón con ella, sus monólogos, sus situaciones, su representante, su familia (sus padres son la puñetera bomba, a cada cual más especialito), sus parejas e intentos de. Uno de sus pretendientes, por cierto, es una cara bastante conocida para los aficionados al cine de superhéroes: Zachary Levi, quien en 2019 protagonizó Shazam, con bastante gracia (para mi gusto).
En resumen, que si no te sientes castrado por ver una serie protagonizada por una mujer fuerte que rompe con todos los tabús existentes igual disfrutas un rato viendo La maravillosa Señora Maisel, merece mucho la pena.
Por cierto, hay cuarta temporada confirmada para 2021, así que…
Jake Kasdan, Bryan Gordon, Lesli Linka Glatter, Ken Kwapis, Judd Apatow, Danny Leiner, Ken Olin, Miguel Arteta, Paul Feig
GUIÓN:
Paul Feig, J. Elvis Weinstein, Judd Apatow, Mike White, Bob Nickman, Gabe Sachs, Jeff Judah, Patty Lin, Rebecca Kirshner, Steve Bannos, Jon Kasdan
MÚSICA:
Michael Andrews
FOTOGRAFÍA:
Bill Pope, Russ T. Alsobrook
REPARTO:
Linda Cardellini, James Franco, Seth Rogen, Jason Segel, Martin Starr, John Francis Daley, Samm Levine, Joe Flaherty, Busy Philipps, Becky Ann Baker, Michael Beardsley, Shawn Soong, Sarah Hagan, Steve Bannos, Jerry Messing, Natasha Melnick, Thomas F. Wilson, Lizzy Caplan
Sinopsis de Freaks and Geeks
La trama se centra en la vida de una adolescente, Lindsay Weir y de su hermano menor Sam, ambos estudiantes en el instituto McKinley durante el año escolar 1980-81, en la ciudad de Chippewa, Míchigan, un suburbio de ficción de la ciudad de Detroit. Lindsay, una estudiante ejemplar y responsable, empieza a alternar con chicos problemáticos a los que los estudios prácticamente les traen sin cuidado, lo que genera problemas con sus padres y sus anteriores amistades. Por su parte, Sam y sus amigos intentan encontrar una forma de encajar en su nueva etapa como estudiantes de instituto.
Una sorpresa muy agradable
Descubrí Freaks and Geeks (conocida por aquí como Instituto McKinley) un poco por casualidad, atraído por la presencia de tantos nombres reconocibles en uno de sus primeros trabajos. Una serie de instituto que no es un culebrón, con un grupo de chavales corrientes que hacen frente a problemas típicos de su edad y que supuso un soplo de aire fresco con respecto a las típicas series sobre adolescentes. Emitida en 1999 y ambientada en los ’80 es un claro ejemplo adelantado a su tiempo de la invasión nostálgica que nos inunda hoy en día.
Por desgracia no encontró su hueco en la parrilla televisiva y, a pesar de contar con buenas críticas y un sólido grupo de incondicionales, fue cancelada después de la emisión de solo 12 episodios. Una campaña de protesta por parte de los seguidores consiguió que se emitieran 6 nuevos capítulos de forma bastante irregular. Una pena, pues la colección de personajes, tanto principales como secundarios, están tan bien presentados y desarrollados, son tan entrañables, que uno se queda con ganas de saber más de ellos.
Antecendentes
La serie resulta ser una curiosa mezcla entre Aquellos Maravillosos Años y Es Mi Vida. Sam Weir no es tan cargante y agobiante como Kevin Arnold, y Lindsay Weir no es tan instrospectiva e intensa como Angela Chase, pero hay muchas otras similitudes y paralelismos. Las tres series, cada una con sus peculiaridades, intentaron un acercamiento realista a los problemas de los adolescentes, básicamente centrados en las dudas sobre cómo plantearse la vida en relación a las amistades, la familia, la situación social, el futuro inmediato…
Es Mi Vida también trataba problemáticas más adultas, relacionadas con la paternidad y las relaciones de pareja, algo que aparece un poco más diluido en Freaks and Geeks, pero que seguro que ha condicionado a las mentes cuadriculadas encargadas de encajar la serie en una franja horaria adecuada a su público objetivo. Por su parte, Aquellos Maravillosos Años también estaba ambientada 20 años antes de su fecha de emisión, y el entorno de Kevin Arnold y sus dudas existenciales recuerdan mucho al grupo de amigos de Sam Weir, con algo más de humor y menos comida de coco, eso sí.
Las tres series cuentan con un reparto de debutantes (o casi debutantes) que, en la mayoría de los casos, han llegado a ser muy reconocidos en posteriores trabajos. Las respectivas bandas sonoras también son impresionantes: grandes éxitos de los ’60, curiosos temas del panorama indie de principios de los ’90, y puro rock de los ’80 (algo que, por cierto, dificulta el lanzamiento en DVD, las reposiciones o la negociación de derechos para retransmisiones en otros países).
En definitiva y aunque podría seguir mucho más, una pequeña maravilla para todos aquellos a los que no les gustan las típicas series de adolescentes treintañeros.
Al margen de la calidad de la película, Los otros dos ha conseguido algo que muy pocas otras han conseguido últimamente, y es provocarme ataques de risa descontrolados por momentos. Quizá exagero un poco, pero hay cosas que me pillaron tan por sorpresa que me hicieron muchísima gracia.
Allen Gamble (Will Ferrell) y Terry Hoitz (Mark Wahlberg) son dos policías de Nueva York que viven a la sombra de los héroes del cuerpo, los superagentes Christopher Danson (Dwayne Johnson) y P.K. Highsmith (Samuel L. Jackson). Pero cuando las cosas se tuerzan en la gran manzana, esta peculiar pareja tendrá que abandonar la comisaría y entrar en acción.
Eva Mendes
The Rock y Samuel L. Jackson mueren al poco de empezar, y ahí da comienzo la historia de verdad. Una comedia de absurdo exagerado, histriónica a más no poder y con muy pocas líneas rojas. Justo lo que unos criticarán como mierdoso, otros (como yo) identificarán como las fortalezas de la película.
Mark Wahlberg me gusta como actor, aunque está bastante limitado y encasillado en un par de papeles: héroe de acción y héroe de acción graciosete. Will Ferrell, sin embargo, es de esos actores que a veces sí, a veces no. Depende de cómo te entre puede caerte genial o parecerte un mongo con todas las letras. En esta ocasión entra genial, y el tándem que hace junto con Wahlberg y Eva Mendes (cuando está en escena) es de partirse el c*lo.
[spoiler] La escena de utilizar a la abuela para pasarse mensajes obscenos es sencillamente descojonante.[/spoiler]
Lo bueno de esta película es que sabe reírse de si misma y de todo el género de comedia policíaca, y cuando partes de no tomarte en serio a ti mismo, sólo puedes ir a más.
Los otros dos son algo menos de 2 horas de película sin mayores pretensiones que hacer reír. En mi caso lo ha conseguido, y por eso la recomiendo.
Sean Bean, Eddie Redmayne, Carice van Houten, David Warner, Andy Nyman, Tim McInnerny, John Lynch, Johnny Harris, Kimberley Nixon, Tygo Gernandt, David Masterson, Marianne Graffam
Sinopsis de Black Death (Garra Negra)
A mediados del siglo XIV, Inglaterra se ve asolada por la terrible Peste Negra. En un mundo apocalíptico, dominado por las supersticiones, el joven monje Osmund recibe el encargo de conducir a Ulric, un temible caballero, y a su grupo de mercenarios a un pueblo próximo a un pantano, en el que, según los rumores, los muertos vuelven a la vida.
No, no hay zombies
Black Death (Garra Negra) es una drama de suspense medieval ambientado en una de las épocas más oscuras de la historia humana, el implacable avance de la peste negra. El director, Christopher Smith, es responsable de una cinta tan interesante como Triangle, o de tener un debut tan plof como Creep; en este caso se acerca más a la excelencia que al cagarro. Si queréis leer otra opinión y ahorraros esta, podéis consultar esta entrada de hace unos años ?
Protagoniza Sean Bean (El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, Equilibrium, Juego de Tronos), que se está volviendo tan especialista en papeles medievales como en morirse de repente (¿lo hará está vez?… ¡aaah!), muy bien acompañado por Eddie Redmayne (Savage Grace, Las Hermanas Bolena, La Chica Danesa) como el joven novicio con dudas de fe, y por la actriz y cantante Carice van Houten (A Woman goes to the Doctor, Repo Men, Juego de Tronos), como una líder pagana con algo de bruja (o puede que no).
Hay dos cosas que destacan especialmente en la cinta. Por un lado, el grupo de cruzados/mercenarios, heterogéneo y con cada miembro perfectamente definido, algo que se echa mucho de menos en varias películas recientes con grupos, donde casi todos los miembros son víctimas potenciales sin apenas definición. Por otro lado la recreación de la época, lejos de una estética medieval de «corte y confección», aquí se nota la putrefacción y la suciedad en cada plano, las armaduras son incómodas y las armas pesadas y difíciles de manejar.
La historia en sí es bastante interesante y engancha desde el principio, aunque se aleje de las espectativas generadas por la sinopsis. Suspense y terror medieval con unos toques de fantasía (o puede que no), que sirven para ofrecer un análisis del control realizado por la fe, la represión ideológica y la intolerancia. Y reparte palos hacia los dos bandos.
Proyecto Rampage es un intento de ponernos tiernos con una película que va de un gorila gigante acompañado de un mono creado por CGI. Bromas aparte, Rampage es una película bastante mala, carente de guion y dirección, pero que sabe compensar con buenas dosis de acción. El resultado es muy mejorable, pero puede ser entretenido.
El primatólogo Davis Okoye (Johnson), un hombre que mantiene las distancias con otras personas, tiene un sólido vínculo con George, el extraordinariamente inteligente gorila de espalda plateada al que ha estado cuidando desde que nació. Pero cuando un experimento genético sale mal, este apacible simio se convierte en una enorme y embravecida criatura. Para empeorar más las cosas, pronto se descubre que existen otros animales con la misma alteración, y estos depredadores alfa recién creados comienzan a arrasar Norteamérica destruyendo todo lo que interpone en su camino.
La crítica la puso por los suelos, pero siendo sinceros, ¿qué esperaban? metafísica de fumar en pipa estilo Jodorowsky? No hijo no, aquí sólo hay una excusa (mala) para empezar a pegar tiros a diestro y siniestro y encontrar momentos ñoños con una mole peluda generada por ordenador.
Es verdad que Rampage es mala como ella sola, pero tiene ciertos elementos simpáticos que consiguen que no quedes dormido. El carisma de The Rock (pésimo actor, grandísima persona) y los bichos bien hechos son lo único que mola. La historia es un cagao y la dirección estaba por estar.
Si vas a ver la película como lo que es, un entretenimiento de un par de horas, hasta te lo puedes llegar a pasar bien. Si vas buscando CINE… sigue buscando.
Y poco más se puede decir. Viendo el cartel y quien sale, tú decides si la ves o no. Yo la he visto, y me gustó algo más que Rascacielos, pero no mucho más.
Lena Headey, Ulrich Thomsen, Melvil Poupaud, Michelle Duncan, Ash Newman, Richard Jenkins, Daren Elliott Holmes, Howard Ward, Damian O’Hare
Sinopsis de Roto (The Broken)
Gina McVey, joven radióloga de un importante hospital londinense, acude a la celebración del cumpleaños de su padre, John. Entre los invitados se encuentra su novio Stefan, su hermano Daniel y la novia de éste, Kate. Durante la cena, mientras charlan animadamente, un gran espejo de pared se hace añicos sin motivo aparente, provocando entre los asistentes el brote de una tensión inexistente hasta ese momento. Al día siguiente, de camino a casa, Gina cree ver en la calle a una mujer que guarda un asombroso parecido con ella.
No eres tú, soy yo… o no
Roto (The Broken) es un thriller psicológico de suspense y terror, escrito y dirigido por Sean Ellis, al que no tengo el gusto de reconocer en otros de sus trabajos, pero parece lo suficientemente interesante como para echarle un ojo a lo que ha hecho.
Esta es una de esas películas complicadas de comentar porque más que en lo que cuenta se enfoca en lo que transmite, creando una atmósfera escalofriante e irritante en base a una impresionante fotografía, un correcto manejo de la cámara y un ajustado uso del sonido (o, casi mejor, de la ausencia del mismo). La historia en sí se podría resumir en una frase corta y revelaría detalles que es mejor ir descubriendo a medida que se va viendo. Aunque intentaré evitarlo en la medida de lo posible, OJO SPOILERS a partir de aquí.
El guión parte de una enfermedad real, el síndrome de Capgras, que provoca que el paciente crea que una persona cercana ha sido reemplazada por un impostor físicamente igual, y plantea la posibilidad de que dicha patología tenga una base real. A partir de esta premisa juega con el tema de los dobles y la pérdida de identidad; sí, es otra variación de La Invasión de los Ladrones de Cuerpos, cambiando vainas extraterrestres por espejos que, aparentemente, son portales a otra dimensión.
El ritmo es lento y casi tedioso, recreándose más en ir generando esa ambientación deprimente y oscura, que en hacer avanzar la historia en sí. Y lo cierto es que, al final, ni siquiera hay una explicación clara y definitiva de lo que ha pasado o de dónde proviene todo, quedándose la trama en una ambigüedad bastante irritante. Aún así y a pesar de todo, es muy disfrutable y consigue mantener el interés y la intriga en todo momento.
Un par de curiosidades «raras» para terminar. En los primeros 30 minutos, la protagonista (una exquisita Lena Headey) tiene dos escenas de baño (una en la bañera y otra en la ducha), rodadas con cuidadosos planos para que no se vea nada. Un poco después, hay una escena de noche, en la que se levanta de la cama en bragas, exhibiendo un claro y diáfano topless frontal para, a continuación, darse un paseo por el piso mostrando que ha perdido las bragas entre una escena y la otra ?. Por otro lado, hacia el final hay una curiosa y brutal versión de la escena de la ducha de Psicosis.
Llevo con la crítica de Tomb Raider en el tintero desde que vi la película, casi cuando salió, y no sé por qué no la había publicado aún, porque merece una crítica, y buena.
Angelina quiere decirte algo
No comparemos la Tom Raider de Alicia Vikander con las Tomb Raider de Angelina Jolie; ni las películas, ni los personajes, ni las actrices, porque no tienen nada que ver, ni se esperaba. Las Tomb Raider de Angelina tenían más que ver con la saga de videojuegos clásicos: acción, puzzles y UN PAR… de misterios. Agelina Jolie encajaba a la perfección con tipo de mujer que querían asociar a la Lara Croft de esa época. Pero los tiempos cambian, los videojuegos cambian, y las caras también.
En 2013 salió un videojuego nuevo de Tomb Raider (una pasada de videojuego), que servía como un reboot del personaje, contando la génesis de Lara Croft y su primera aventura. Era una jovencita, y como tal, en 2018 necesitaban una cara que se acercase a este nuevo personaje. La elección fue Alicia Vikander, que bordó el papel. Ya la conocía de otras pelis como Son of a gun y me gustó mucho cómo lo hizo en Tomb Raider.
Nadie daba un duro por ella, y no arregló nada la publicación del primer cartel, con un photoshop extraño en el cuello de la actriz. Más evidente aún si le quitas el pelo…
Y llegó el estreno
Todos los que se quejaron de lo de siempre tuvieron que callar la boquita, o convertirse, más aún, en trolls de la red.
No hace falta un remake: no lo es.
Las películas originales son mejores: no son ni mejores ni originales.
No tiene tetas: ni las necesita para partirte la cara, subnormal.
Nos encontramos con una bastante buena película de acción y aventura que casi triplica en taquilla su presupuesto. La crítica estuvo bastante neutra, unos decía que era una maravilla y otros que era un cagao. Yo me quedo en la equidistancia. No me pareció una mierda, pero tampoco una obra maestra (ni lo esperaba, quizá por eso la disfruté más).
Fantasmadas aparte, como la curación milagrosa de heridas muy chungas, el resto de la película es muy aceptable. Aventurilla, acción y una prota femenina fuerte.
William Swayer (The Rock), antiguo líder del Equipo de Rescate de Rehenes del FBI y veterano de guerra del ejército de Estados Unidos, ahora se encarga de evaluar la seguridad de los rascacielos. Durante un viaje de trabajo en China, se ve incriminado en el incendio del edificio más alto y seguro del mundo. Perseguido y a la fuga, Will deberá encontrar a los que le han tendido la trampa, limpiar su nombre y rescatar a su familia, atrapada en el interior del rascacielos… sin sucumbir a las llamas.
Puede que tras leer esto digas «Oh! tiene pintaza para pasar el rato!», y te habrás equivocado en 2 cosas.
El rascacielos, Skyscraper, o Skycrap, como prefieras llamarla, es un plagihomenaje a Die Hard, La Jungla de Cristal, o la primera de John McClane, como prefieras llamarla. Han modificado la historia lo suficiente para que un palurdo no lo note. Han cambiado al personaje y su historia por The Rock y su masa muscular (que estoy seguro que rivaliza con la gravedad terrestre) para que no se note, y han cambiado al Nakatomi Plaza por un monstruo chino de un millón de metros de alto (más que The Rock).
Los críos no aportan nada en absoluto a la película o la trama, y los momentos de tensión que intentan generar con ellos sólo consiguen que quieras que mueran cruel y lentamente. Los malos son de chiste y The Rock, es The Rock. Cae bien porque es carismático y parece buena persona, pero como actor es bastante limitado. Cuando su papel, lo borda, pero como le pidas interpretación, mejor habla con una piedra que te dará más registros. Neve Campbell tampoco consigue levantar nada (en esta película).
A nivel de efectos la película es impresionante, esto sí hay que mencionarlo. Las explosiones, el fuego, etc. molan mucho. La fantasmada que lo rodea a todo ya es harina de otro costal. Y no podemos pasar por alto el momento salto imposible.
Los frikazos de Nerdist han tenido a bien crear este vídeo con los cálculos de probabilidad de éxito de dicho salto. No le deis a play si no habéis visto la película:
En fin, que si lo que quieres es una fantasmada efectista y que te entretenga 100 minutitos, pues oye, a tu cuenta y riesgo. Yo no la vería otra vez, aunque he de reconocer que con las fantasmadas también se ríe uno de lo lindo. Pero si lo que queréis ver es una película de acción que, aunque no sorprenda, no defraude, quizá sea mejor que te pongas cualquiera de Liam Neeson, como la que vimos hace unos días.
Chani Martín, Laura Gómez-Lacueva, Alberto Castrillo Ferrer, Pol López, Matías Janick, Miguel Lago Casal, Chema Trujillo, Rosario Pardo, Cristina Acosta, Silvia de Pé, Gloria Ramos, Fernando Sansegundo, Gerald B. Filmore, Bárbara Grandío, César Maroto, Gloria Albalate, Teresa Guillamón, Rosalinda Galán, Alberto Nieto Ferrández, Jorge Asín, Janfri Topera
Sinopsis de Historias Lamentables
Ramón es un joven apocado a punto de heredar el imperio levantado por su riguroso y hermético padre. Bermejo es un veraneante metódico enfermizo del orden y enemigo de la improvisación. Ayoub, un africano sin papeles que persigue su sueño acompañado por una mujer insoportable. Y Alipio es un pequeño empresario sumido en la ludopatía y la desesperación… Los cuatro protagonizan esta comedia formada por historias de humor interconectadas que nos llevan a la conclusión de que nada es tan divertido como la desgracia ajena.
A Gandía Playa, por favor
Historias Lamentables, tal como dice su propio cártel y como señalo ahí arriba, es una comedia muy de Javier Fesser, y con eso ya debería estar todo dicho. El guionista y director madrileño cambia el chip del humor blanco y las buenas intenciones de su anterior largo, Campeones, por el de un humor mordaz y gamberro de lo más absurdo, acercándose más al tono de sus primeros cortos o al de esa absoluta maravilla que es El milagro de P. Tinto, aunque con menos elementos fantásticos.
La película debería haberse estrenado en salas el pasado mes de abril, pero debido a imprevistas circunstancias de carácter global la cosa se ha ido posponiendo hasta que ha acabado siendo estrenada este noviembre en una conocida plataforma de streaming.
Cuatro historias diferentes, con cuatro personajes a cada cual más patético que se cruzan lo justo y por los pelos. Situaciones cotidianas que van degenerando lentamente hasta el exceso más ridículo, y que además sirven para reflexionar sobre temas serios como la soledad, la incomunicación o la inseguridad. El formato episódico suele ser efectivo, pero bastante irregular: casi siempre una de las partes destaca sobre las otras que parecen ir de comparsa. No ocurre en esta ocasión, cada una de las historias es estupenda por sí sola y el conjunto está perfectamente integrado, haciendo que las dos horas de duración se pasen en un plis y que uno se quede con ganas de más.
Eso sí, siempre que a uno le guste el estilo de Javier Fesser, por supuesto.
Honest thief (Venganza implacable en algún país latinoamericano) es la última película de Liam Neeson dirigida por Mark Williams y escrita en parte por él mismo. No es que haga falta demasiado talento para escribir una película de Liam Neeson y hasta podría asegurar que existe algún tipo de plantilla donde sólo tienen que cambiar nombres, profesiones y poco más para tenerlo listo, pero el caso es que funciona.
No diga SEÑOR QUE PEGA HOSTIAS, diga LIAM NEESON!
Sí, Honest thief funciona, aunque sepas lo que va a pasar casi en todo momento. No sorprende, pero tampoco aburre; siempre mola ver al irlandés pegar leches a diestro y siniestro e ir cobrando su venganza minuto a minuto.
Y hasta aquí la crítica… al ser un guion de plantilla no hay más que decir. Funciona y punto.
Pero ahora veamos un detalle que me rasca un montón, y no es que la película sea como todas sus otras películas de acción, es el cartel. Hace tiempo escribí una serie de artículos sobre cartelería de cine y la primera lección era «Inclinar cosas«, donde mostraba el abuso que se hace de fotografías inclinadas para provocar tensión (plano holandés lo llaman).
La verdadera razón del uso del plano holandés radica en el papel de las diagonales en la composición, que, como sabes, ofrecen velocidad, dinamismo, tensión a la composición y, además, suponen una fantástica guía para conducir la mirada a través de la fotografía.
Pero si juntas el abuso de la técnica, con poner siempre al mismo actor, tienes un aburrimiento de cartel:
Nada, que será una chorrada, pero echo bastante de menos la cartelería clásica y aunque seguro que había plantillas, como no había tanta oferta cinéfila, no se llegaba al nivel de abuso.