Kronos: El fin de la humanidad podría verse como una secuela de Juegos de guerra (1983) de tapadillo, robando elementos de otras franquicias para que sólo los muy frikis (o no tanto) puedan ver relaciones. Uno de esos cambios no es la autodestrucción nuclear (algo a lo que ya apuntaba Juegos de guerra), sino el desarrollo de una IA, Skynet, para que nos masacre, cómo te quedas?
En 2020, Elias van Dorne (John Cusack), director de la compañía más grande del mundo de robótica, presenta su invención más importante: Kronos, un superordenador diseñado para terminar las guerras. Cuando Kronos se lanza online, rápidamente determina que la humanidad es la mayor amenaza del planeta y debe ser exterminada. 97 años después, un pequeño grupo de humanos liderados por dos jóvenes, Andrew (Julian Schaffner) y Calia (Jeannine Wacker), forman una alianza para construir un nuevo mundo.
Hola, soy Jeannine Wacker, una mala copia de Katniss Everdeen, arco incluido y os voy a hacer sufrir durante el resto de la película.
Lo dicho, a John Cusack se le va la mano con la IA y el compilado le sale rana. Lo primero que hace esta IA, llamada Kronos, es lanzar petardos contra todos los edificios del planeta. Muy normal. 97 años después vivimos en la mierda y un grupo de chicos decide formar La Resistencia (ejm) para combatir a las máquinas (ejjjjm) en un entorno mal copiado de Los Juegos del Hambre.
Nada, Kronos: El fin de la humanidad es una película sólo apta para gente que tenga un deseo irrefrenable de perder el tiempo. No vale ni para entretenerte un rato, es una secuencia de 90 minutos de cosas a evitar cuando quieres hacer una película de ciencia ficción, desde el guión hasta las interpretaciones, pasando por la carente presencia de cualquier atisbo de dirección. Ni la aparición de Carmen Argenziano (DEP) te saca media sonrisa.
No es original, no está bien hecha, no tiene nada que enganche, la música está mal escogida. Kronos es un zurullo, y la hemos visto nosotros para que tú no tengas que hacerlo.
Después de que un terremoto destruya casi toda la población de la costa de los Estados Unidos, un grupo de Surfistas Nazis, liderados por un muy originalmente llamado Adolph (y su novia se llama Eva… Dios, qué derroche de sapiencia…) quiere apoderarse de las playas de California. Pero los demás surfistasestarán ahí para plantarles cara a los Nazis y comenzar una guerra por la hegemonía de las playas.
Ese sería un resumen de esta grandiosa obra de arte de la factoría Troma, aunque eso seguro que ya os lo imaginabais… Sólo de las mentes que crearon al Vengador Tóxico podría salir tamaña idea.
Pues como bien indica la sinopsis, hay una batalla entre los Surfistas que defenderán las orillas de la invasión de los Surfistas Nazis. Por el medio hay una vieja que quiere vengarse del asesinato de su hijo… la verdad… no hay mucho más que decir sobre esta película…
Los Nazis tunean sus tablas con cuchillas, motosierras… se ponen garfios… hay un Adolph, una Eva, un Mengele… impresionante…
También hay clanes de Surfistas Chinacas con nunchakus, unos punkis… en fín, un montón de gente, un montón de peleas infumables… Una vieja en busca de venganza porque su hijo Leroy le dijo 3 cositas a Adolph y éste lo mató con su… garfio. ¬¬’
Finalmente ni chinos, ni punks ni nadie vencerá al Surf Reich de Adolph, sino la vieja vengativa, que termina reventándole la cabeza al pseudo-nazi.
Nada más… si la quieres ver… antes confirma ese deseo después del trailer:
Se hace difícil incluso si llevas 5 litros de Rioja encima… verdad?
Muchos tacharon Rocketman como aprovechada, por salir relativamente poco tiempo después que Bohemian Rhapsody, y aunque a nivel de marketing sea algo cierto y probado, el resultado es muy superior. Rocketman caga por encima de Bohemian Rhapsody a muchos niveles.
Pero antes de justificar esta afirmación, hay que aclarar que, si ciertas cosas no hubieran ocurrido como ocurrieron, Bohemian Rhapsody saldría la ganadora en esta contienda.
Bohemian Rhapsody
Tenemos que explicar unos antecedentes antes de entrar a fondo con Rocketman, y es que Bryan Singer, director de la película, abandonó a mitad de rodaje, envuelto en una serie de denuncias por abuso de menores. El montaje final es un despropósito y esta escena es sólo una pequeña muestra de ello:
Conocéis el meme de Needs more cowbell? Pues esta escena Needs more cuts!
El problema es que el montador, después de hacer esta chapuza, ganó un Óscar por ello, cómo te quedas? La broma llegó a tal nivel que alguien decidió montar su discurso de recepción de la estatuilla utilizando la misma técnica que el montador utilizó en Bohemian Rhapsody.
Después de la huida con el rabo entre las piernas (no sabemos si suyas o de otro) de Singer, sabéis quién tomó los mandos de la película -e hizo lo que pudo-? Pues Dexter Fletcher. ¿Y quién es Dexter Fletcher? te preguntarás; pues es el director de Rocketman. De hecho, cuando estaba en preproducción para Rocketman, recibió una llamada de teléfono de Rami Malek:
Te necesitamos, joder. Necesitamos a alguien. Si vienes y te cagas en el set aún estarías haciéndolo mejor que el otro.
Fue, y no sólo no se cagó en el set, sino que consiguió terminar una película que recaudó 900 millones de dólares y recibió bastantes premios y nominaciones.
Las películas son comparables en muchos aspectos, pero no en todos. Mientras que Bohemian Rhapsody es una biografía al uso, con momentos inmensos (como la recreación del Live Aid), Rocketman es un musical camuflado de biografía, o una biografía camuflada de musical, y sea como fuere, añade un ritmo (musical y escénico) que no tiene la otra.
¿Qué hay de verdad en una y en otra?
Pues esto no creo que lo sepamos nunca, lo que sí sabemos es lo que falta, sobretodo en la de Queen. La película la produce la propia banda, los amigos de Freddy Mercury, y como tal, se ven en la obligación de defender a su hermano, y prefieren no mostrar ciertos aspectos de su vida que pueden ser considerados de lesivos para con su imagen. Hemos visto fiestas, y algún exceso, pero no hemos visto montañas de cocaína y chaperos, como está documentado. Lo entiendo y lo respeto, es tu historia y la cuentas como quieres.
En el caso de Rocketman, el propio Elton John produce la película y asesora en todo lo que le concierne, y sólo por la cantidad de cocaína que vemos que se mete en escena, y la cantidad de vodka que traga para desayunar, ya sabemos que no puso muchos filtros respecto a esto. En cuanto a lo sexual tampoco se queda corto. Hay un par de escenas que harán que alguno termine con arcadas.
Para seguir, empezaré diciendo que me gusta más Queen que Elton John, así que no os toméis esta crítica como algo relacionado con lo musical, sino como algo estrictamente cinéfilo.
No soy muy fan de las películas biográficas, aunque no las rechazo de primeras. De hecho he visto hace poco Kalashnikov y no me ha disgustado en absoluto. Tampoco soy un megafan de los musicales, pero si son rockeros tampoco me producen rechazo (salvo que hablemos de Rock of ages).
La biografía está menos filtrada/censurada que en Bohemian Rhapsody, y eso suma puntos en cuanto a credibilidad. La dirección es sublime de inicio a fin, y te mete de lleno en la historia. El reparto es perfecto, y Taron Egerton está a unos niveles sobrenaturales. La única pega que le puedo poner es el maquillaje de vieja que le ponen a la madre, interpretada por Bryce Dallas Howard (Jurassic World), que es un poco del todo a cien.
Y un punto no menos importante que todo lo anterior: Taron Egerton canta, no sólo hace lipsync (karaoke). Rami Malek ha demostrado en multitud de ocasiones ser un gran actor, y lo escogieron para el papel por su parecido facial, que podemos reducir a su mandíbula, pues ni eran de la misma estatura ni se asemejaban en absoluto. En Rocketman priorizaron más la puesta en escena, la caracterización del personaje y todo, por encima del parecido facial.
Pero vamos con Rocketman
La película arranca con un Elton John adulto, entrando a una reunión de alcohólicos anónimos, pertrechado con uno de sus estrafalarios disfraces de directo: una especie de diablo de corral, emplumado hasta los cuernos y unas ganas de corazoncitos que son muy… él. Comienza diciendo que es adicto a la coca, al alcohol, al sexo y a todo en general, para dar paso a contar su infancia.
Ahí conocemos al pequeño Reginald (nombre real de Elton John), que sufre una desafección paterna y materna brutales, pero por suerte tiene a su abuela (benditas abuelas) que lo apoya, lo anima y lo envalentona para hacer cosas. La madre hace poco por el chaval, pero al menos no le impide a él hacer.
Demuestra tener tan buen oído musical que la abuela y madre deciden ponerle un profesor particular. Esto da paso a una escena bastante simpática donde el chaval va a una audición en la escuela de música y deja a la profesora acojonada.
Adolescencia, montar una banda, conocer al que será su mejor amigo, amor platónico, y eterno letrista, Bernie Taupin. Con las primeras composiciones aceptadas en la discográfica se empieza a liar el tema, y llegamos a la espiral habitual de alcohol, drogas, malas compañías… y todo por no tener un amigo, o un manager que le supieran parar los pies. Y de esto trata, en líneas generales Rocketman, de la soledad.
No diré nada más que esto, porque no quiero spoilear innecesariamente, aunque al ser una película biográfica son datos al alcance de cualquiera.
Si te gusta Elton John, el rock, los musicales, los vestuarios estrafalarios y las buenas películas, Rocketman es necesaria. Y si no te gusta, mírala igual, porque tiene tanto atractivo y está tan bien hecha que sólo por eso merece un play. Es como ir a un museo, o al Partenon… sí, son un montón de piedras, pero maravillosas.
Os dejo el tráiler
No os perdáis los créditos!
No porque haya escena después, sino por la comparación de fotografías de la película con la realidad. Es muy simpática.
El Dr. Will Caster, prestigioso investigador en el campo de la Inteligencia Artificial, trabaja en la creación de una máquina sensitiva que combine la inteligencia colectiva con las emociones humanas. Sus controvertidos experimentos le han hecho famoso, pero también lo han convertido en el principal objetivo de extremistas anti-tecnológicos. Su mujer Evelyn y Max, su mejor amigo son sus colaboradores, pero ellos se plantean la cuestión moral de si deben fabricar esa máquina. Cuando Will sufre un atentado, Evelyn y él deciden tomar una decisión radical de imprevisibles consecuencias.
Transcendence es una peli de ciencia-ficción que supuso el debut en la dirección de Wally Pfister, conocido por ser el encargado de la fotografía en varias de las películas de Christopher Nolan. Cuenta con un reparto variado en el que destacaríamos a Paul Bettany (Destino de Caballero, El Código Da Vinci, El Sicario de Dios), Rebecca Hall (El Truco Final (El Prestigio), El Retrato de Dorian Gray, Iron Man 3) y Johnny Depp (El Imaginario del Doctor Parnassus, Alicia en el País de las Maravillas, Sombras Tenebrosas), apartado de sus habituales caracterizaciones estrambóticas para demostrar que puede ser tan inexpresivo como el que más, y no sólo cuando se convierte en un ordenador sin emociones.
La idea principal no es original, pero es interesante, aunque está llevada a cabo de forma algo irregular. La historia intenta abarcar demasiado y no acaba de definirse, en un intento de mezclar filosofía, tecnología, amor, religión, acción, reflexión… El planteamiento central que se nos propone es si merece la pena salvar el mundo a costa de perder la individualidad. Como aparentemente la respuesta es demasiado complicada, el argumento opta por decantarse por la anti-tecnología sin más explicación o razonamiento.
El desarrollo de la trama es muy tranqui, quizás demasiado, y contrasta en exceso con la explosión demencial de pirotecnia de su recta final. Se toma mucho tiempo en desarrollar lo que le pasa al protagonista, cómo «evoluciona» y cómo va realizando cambios a escala global por su propia decisión y riesgo para el bien de todos, para echarlo todo por la borda de forma abrupta y sin mucha explicación.
Es como un capítulo alargado de «Black Mirror» al que, precisamente, le sobran ese tramo final y varios personajes que vagan sin rumbo y cambian de criterio siguiendo las necesidades del guión. Dos secundarios de lujo como Morgan Freeman (Seven, Cadena Perpetua, Million Dollar Baby) y Cillian Murphy (28 Días Después, La Joven de la Perla, Sunshine) están completamente desaprovechados; de Kate Mara (Brokeback Mountain, Transsiberian, 127 Horas) casi mejor no decir nada.
31 es un quiero y no puedo de Rob Zombie, un intento fallido de volver a hacer La casa de los 1000 cadáveres, pero sin el encanto que aportaba la frescura de la misma. Sí es cierto que en 31 la estética es muy importante, pero sólo es una pequeña parte positiva dentro de un gran despropósito.
Me equivoco?
Lo peor de la cinta es la falta de ritmo y novedad. Abusar de clichés dentro del género slasher es casi una norma, y no se suele tener en cuenta cuando aportamos algo más, pero 31 ¿aporta algo más? Yo creo que no. Sheri Moon Zombie vuelve a demostrar lo poco que sabe de interpretación y Rob Zombie demuestra lo mucho que la quiere al ponerla otra vez en el papel protagonista, como ya hiciera en Lords of Salem unos años antes.
Lo que podría verse como un guiño al cine que veía de pequeño, y del que tomaba referencias en sus anteriores películas, está tan caricaturizado que roza la parodia y el insulto. La labor fotográfica es brutal, pero rodar una mierda a 4K con el mejor director de fotografía, será rodar una mierda igual.
Sí, es Malcolm McDowell
Por suerte para algunos, Rob Zombie ha tenido a bien meter en el reparto a Malcolm McDowell, quien realiza un papel brillante e interpreta a un personaje bien escrito. También tenemos a otro habitual de Zombie, Richard Brake, a quien veríamos hace poco en 3 del infierno, y junto con McDowell nos regalan unos momentos increíbles dentro de lo que esperábamos sería algo peor.
31 resulta un pastiche circense, sucio y colorista, del que podemos sacar poca chicha, pero alguna sacaremos, y no la terminaremos de ver, al menos en mi caso, como una pérdida de tiempo. Un plato que no disgusta, pero del que tampoco quieres una repetición.
El final
[spoiler]La crítica está bastante polarizada en cuanto al final de 31. Unos opinan que mola dejar la muerte a imaginación del espectador, y otros, entre los que me encuentro, opinamos que después del festival de hemoglobina que hemos tenido durante toda la película, es un poco chorrada dejarlo inconcluso.[/spoiler]
A ver, dista años luz de distancia de la otra mierda película que vimos aquí hace poco, Tooth Fairy, pero The Barge People (Mutant River o Blutiger Alptraum en otros países) es mala con avaricia. Igual tenemos la pandemia que nos merecemos por la mierda que hicimos en 2019, a saber.
Dos hermanas y sus respectivos novios deciden pasar un fin de semana en una barcaza para desconectar de la sociedad. Bajo las aguas por las que navegan se encuentra un banco de peces mutantes que están desesperados por alimentarse con cualquier alimaña que encuentren en el agua… o fuera de ella.
Michael Berryman no sale en esta película, pero su legado permanece.
La película comienza con una intro narrada, un poco ochentera y cutre, que nos da algo de trasfondo a la historia: un río/canal chungo donde hay muchas desapariciones. A esta intro la acompaña una música de sinte al más puro estilo slasher, que nos abre el apetito y nos hace pensar/soñar con un homenaje al género slasher. Esta narración da paso a la escena de una chica escondiéndose en una cueva, con más aspecto de alcantarilla, de un humanoide de cara rara, como un mutante, que la termina atacando. El aspecto del fulano me recuerda un poco al los bichoños del remake de Las colinas tienen ojos (2006), que eran una modificación prostética a la cara de Michael Berryman (a quien vimos hace poco en Los renegados del diablo, de Rob Zombie), antagonista de la original de 1977.
Por desgracia, los parecidos terminan ahí, y el resto de la película es bastante chustero. Los protas son de escuela de teatro, y el director y director de fotografía de segundo de cine. El guionista tampoco es un crack, pero al menos intenta desarrollar una progresión de eventos con cierta linealidad; lamentablemente esto es lo único que podemos destacar.
En esta ocasión el antagonista es una raza de hombres pez, que si nos golpeamos en la cabeza podemos pensar que están salidos de la maravillosa Dagon, o de una pesadilla lovecraftiana random. Estos humanoides secuestran gente para darse festines culinarios.
Os podéis imaginar el resto. Es más, es mejor que lo imaginéis, porque será mejor que lo que han rodado. The Barge People no llega a joya, pero al menos el maquillaje está medio bien hecho. No la recomiendo, pero si vas borracho y eres votante de VOX medio tonto igual la disfrutas.
Spider-Man: Un nuevo universo es la última película de animación del hombre araña. Una pequeña obra de arte al ritmo de la ciudad de NY, con claqueteo de spray grafitero.
Ambientada en la línea de cómics de Spider-verse, nos presenta al nuevo Spider-Man, Miles Morales, un chaval del Bronx que, al igual que Peter Parker, sufre una mordedura de una araña radiactiva. Miles es súper fan del hombre araña, y en la búsqueda de respuestas sobre su nueva condición, descubre un laboratorio secreto donde Spider-Man y el Duende Verde están teniendo una pelea bastante tocha.
En esa pelea Spider-Man, Peter Parker, muere y Miles Morales hereda la obligación de terminar con la misión encomendada.
En el laboratorio Kingpin pone en marcha un acelerador de partículas tuneado para intentar traer a la vida a su mujer e hijo, muertos hace tiempo por culpa de Spider-Man (según Kingpin). La activación de este acelerador provoca que en «nuestro» Nueva York aparezcan otros Spider-Man’s de otros universos.
Spider-Ham (John Mulaney) Peter Parker (Jake Johnson), Spider-Gwen (Hailee Steinfeld), Spider-Man Noir (Nicolas Cage), y SP//DR.
Por un lado tenemos a Peter B. Parker, como Spider-Man. Una versión más en la línea habitual del hombre araña y con todos los arcos argumentales ya vividos. Está un poco hasta las pelotas del mundo y de sus poderes. Aún así, es un Spider-Man original y hará lo necesario para vencer al malo.
Por otro lado está Gwen Stacy, encarnando a Spider-Woman o Spider-Gwen. Viene de un universo en el que ella sufrió la mordedura y no Peter. Adentrándonos en la historia del personaje, en los cómics, su Peter Parker, acosado en el instituto, termina convirtiéndose en un lagarto gigante, y tras una pelea muere a manos de Gwen.
Spider-Man Noir, una versión detectivesca del personaje, en blanco y negro, venido de un universo donde no existe el color. Se maravilla con un cubo de Rubik. El personaje está ambientado en los años 30, salido de la línea Marvel Noir. En la versión original de la película la voz se la pone Nicolas Cage.
Spider-Ham, o Spider-Cerdo, alter ego de Peter Porker. Se mueve y habla con un dibujo animado, y tiene sus mismos recursos. Este personaje existe en Tierra-8311, que es un universo pohlado por parodias animales caricaturizadas de súper héroes y súper villanos de Marvel.
Peni Parker y SP//DR, una versión infantil anime. Una niña y su robot araña, construído por su padre y pilotado por una araña radiactiva con la que Peni comparte un vínculo mental.
Los 5, juntos, tendrán la misión de detener a Kingpin y revertir los efectos de su colisionador. El motivo no es sólo el obvio de detener al malo, sino que cuanto más tiempo transcurre, más se deteriora el estado de todos los que no están en su propio universo.
En el bando contrario tenemos a un Kingping enormemente monstruoso, tanto físicamente como intencional. No le importa reventar 5 universos con tal de tener lo que quiere. Evidentemente inspirado en el Kingpin de Bill Sienkiewicz. Un cuerpo enorme, una cabeza pequeña. Una maldad sin límites.
Kingpin del Spider-Verse
Kingpin de Bill Sienkiewicz
Acompañando al final boss tenemos a Duende Verde, que sólo vemos al principio peleando con el Spider-Man original (de este universo). Y más adelante, como comparsa tenemos al Escorpión, Tombstone y Olivia Octavius.
La historia funciona, y se ríe bastante de lo clichés del género superhéroe. Cómo te puedes reír de las películas que cuentan la génesis del personaje? Pues contándola 5 veces en la misma película para cada uno de los personajes.
Al final tenemos una historia normalita pero bien hecha en el que prevalece la máxima de Stan Lee, que se imprime al final, con la entrada de los créditos:
Aquella persona que ayuda a los demás porque debiera o debe ser hecho, y porque es lo correcto, es sin lugar a dudas, un verdadero superhéroe.
La animación de la película es fantástica, pero tengo que dividirla en 2 grupos: ambiente y persona.
La ciudad, los coches, árboles, la física… es de un realismo brutal. Por momentos dudé (dudo) si hay mezcla de elementos reales dentro de la animación, para crear esa fantasía de realidad. Me dejó gratamente sorprendido.
Ahora, con el movimiento de las personas, no lo termino de ver claro. Se mueven con menos fotogramas que el ambiente y provoca unos saltos que no me terminan de gustar. Cuando hay movimiento de acción no ocurre, pero en situaciones cotidianas sí. No sé. Lo que sé es que el añadido de tramado y color a las escenas de acción es pura fantasía. Es como ver un cómic en movimiento.
Sea como fuere, técnicamente, Spider-Man: Un nuevo universo es sobresaliente, la historia es simpática y está muy bien llevada. Da gusto ver cómo se consigue renovar un poco a un personaje que lleva viviendo refritos toda su existencia en la gran pantalla. En ZM siempre seremos más de ver nuevos personajes y héroes que un refrito de los mismo de siempre. Aquí tenemos una mezcla de ambas: un superhéroe de siempre que quiere demostrar que no lo es.
Os dejo el tráiler y mi recomendación para que veáis Spider-Man: Un nuevo universo. Está en Netflix ahora mismo.
El tráiler
Nostalgia
Stan Lee, fallecido a finales de 2018, dejó su voz presente en esta película, encarnando a un señor que tiene una tienda y vende un disfraz de Spider-Man a Miles Morales. Pero no sólo ahí, hay diversos cameos camuflados por toda la película.
Al final de los créditos, se dedica la película a la memoria de Stan Lee y Steve Dikto.
El meme hecho realidad
Al final de los créditos se hace una incursión en el episodio de la serie de animación de Spider-Man de 1967, que hoy tenemos como meme de referencia para según qué cosas.
Os dejo la escena original, para que comparéis cuando hayáis visto la película.
Zombies, nazis, domingas, monstruos clásicos, psychokillers modernos, más domingas, slasher ochentero, muchísimo humor, una pizca de gore y un extra de domingas. Esta sería una buena manera de resumir The haunted world of El Superbeasto a alguien que te pregunte.
El film narra la retorcida historia de El Superbeasto, una especie de antiguo luchador enmascarado con fuerza sobrenatural, quien en estos momentos se dedica a la producción/dirección como estrella del Beastoworld Enterprise, pero que cuando puede pasa el tiempo luchando contra el mal junto a su Super-Sexy hermana, Suzi X.
Filmaffinity
Cuando vi las películas de la trilogía Firefly de Rob Zombie, en muchos sitios mencionaron El Superbeasto como historia paralela. Nada más lejos de la realidad, no tiene absolutamente nada que ver, ni se suceden en el mismo universo (aunque haga una aparición el Captain Spaulding). Mientras que en las otras tenemos un mundo real, con unos asesinos con cierto carisma matando y evitando que los cojan, aquí tenemos un mundo de fantasía donde conviven monstruos, luchadores mexicanos, muchas bellezas y otras no tanto.
The haunted world of El Superbeasto es una ida de olla muy gorda de Rob Zombie. En su momento escribió un cómic, pero hacer la película denota alguna tara. No lo negaré, me lo pasé fenomenal viendo la película, y la volveré a ver, pero cuando esperas ver una peli de animación en la línea de la trilogía Firefly, y te encuentras con esto, evitar el esguince de cerebro se torna bastante complicado.
La película no deja de ser una gamberrada donde puede mostrar todo lo que quiere hacer y no le dejan, o no tiene presupuesto para hacerlo, en el cine «grande». Termina siendo amena, divertida, mono-neuronal (como sus personajes) y provoca un empacho de tetas importante.
Recomendable para echarte unas risas, sin duda, pero no esperes la firma de Rob Zombie; aquí más bien tenemos al hijo bastardo fruto de una orgía entre Russ Meyer, Ed Wood y Rob Zombie, un ser lleno de taras, terror y tetas.
El tráiler (light) de The haunted world of El Superbeasto
Circle es un thriller psicológico de ciencia-ficción escrito y dirigido por Aaron Hann y Mario Miscione, que creo que solo tienen en su haber la webserieThe Vault. Cuenta con un nutrido reparto de caras casi completamente desconocidas, entre las que personalmente solo reconozco a Julie Benz (Buffy Cazavampiros, John Rambo, Defiance). Haciendo una rápida búsqueda aleatoria ? veo que la mayoría tienen una trayectoria más destacada como productores o como personajes esporádicos en series o telefilms.
Cincuenta desconocidos se despiertan encarcelados juntos dentro de una cámara misteriosa formando un circulo. En tiempo real, deben identificar a sus captores y decidir cuál de ellos merece sobrevivir, en un juego macabro que nadie sabe cómo puede terminar.
La puesta en escena creo que es de lo más básico y minimalista que he visto nunca. La trama, a pesar de ser sencilla, es completamente adictiva, con los casi 90 minutos de metraje basados exclusivamente en puro diálogo. Los personajes están de pie sin poder moverse, y las muertes son simples y nada llamativas, un simple fogonazo y pum, al suelo. Y, aún así, consigue mantener el interés y la tensión en todo momento.
Básicamente, es una lucha por la supervivencia con aire de reality show: estrategias, pactos, alianzas y traiciones para intentar ser el último en salir. No se puede decir mucho más sin traicionar el contenido de la historia, así que solo me queda recomendarla de forma efusiva.
Boss level es una película muy muy entretenida y divertida. Una cinta de acción sin mayores pretensiones que hacerte pasar un buen rato, y vaya que lo hace. Si te gustan los videojuegos de acción noventeros y te lo pasaste bien viendo Atrapado en el tiempo (1993), esta te va a gustar, sí o sí.
Un oficial de las fuerzas especiales ya retirado se ve obligado a vivir una y otra vez en bucle el día de su muerte.
Hay muchas películas con la misma premisa, como Edge of tomorrow o la más reciente Naked, y no son nada malas. Incluso tenemos series, como Muñeca Rusa, que dan otra visión del suceso muerte-repetición-muerte. La gracia de Boss level es que no se tiene en serio a si misma en absoluto, y por eso se permite hacer el gilipollas en cada escena, pero bien, no sobra ni molesta. Simplemente te da lo que todavía no sabías que querías ver.
Boss Level engancha desde la primera escena, cuando empiezan a sonar los acordes de Foreplay / Long time de Boston. Rapidamente el prota narra en una voz en off lo que le lleva ocurriendo durante 139 vidas… intentan matarlo, y lo consiguen, pero vuelve a despertar otra vez en el mismo día. Mientras nos sigue contando su historia vemos algunos epic fails de sus intentos anteriores a cada cual más gore y divertido.
El tema es descubrir por qué revive constantemente, y cómo puede romper este bucle. Y esta es la trama. Tras más de 100 reinicios… le quedarán monedas, o ganas, para continuar e intentar descubrir la verdad?
Si has tenido la mala suerte de leer la sinopsis de la Wikipedia, ya te sueltan un spoiler en toda la cara. Nosotros avisamos antes:
[spoiler]Roy Pulver, un soldado retirado de las fuerzas especiales, se encuentra atrapado en un programa de gobierno siniestro, que resulta en un ciclo de tiempo sin fin que conduce a su muerte.[/spoiler]
Naomi Watts
Acompañando al prota, interpretado por Frank Grillo (que otrora podría haber sido un estupendo Frank Castle para Punisher) tenemos a Mel Gibson (a quien vimos hace nada en Fatman, demostrando que todavía le quedan unos cuantos años para seguir dando caña), Naomi Watts o Ken Jeong, que hacen sus papeles correctamente, pero recayendo todo el peso de la película sobre los hombros de Grillo.
Boss Level es una película para disfrutar, no por su muestra de buen cine, fotografía exquisita e interpretaciones magistrales, no, sino por su desenfado generalizado y sus ganas de entretener. Cualquier amante del cine de acción de los 90, y de los videojuegos de la misma época va a pasar un rato genial.
https://vimeo.com/472157850
El final
[spoiler]Pues me da un poco de rabia que termine como termina, sin un happy ending al uso, consiguiendo la chica, al crío y tal, pero no está mal. Después de 250 resets merece un descanso, sea el que sea.
Igual lo hacen así para una segunda parte? Recordemos el título… Boss Level, no Final Boss. Ahí lo dejo.[/spoiler]