El proyecto de documental del que ya nos hicimos eco aquí (y aquí) ya ha alcanzado 20.000 de las 80.000 libras que pedían, pero tan sólo quedan 7 días. Hay que darles un empujón!
Entrevista a IAN FREER, Redactor Jefe de la revista Empire… y fan de Duel desde 1980. ¡El fan que entrevistó a Steven Spielberg!
Quieres ser uno de los mejores diseñadores de cartelería de cine? Pues quizá deberías irte de aquí, porque a lo mejor coges la plantilla y te olvidas de cómo se diseña…
Diversión y gore a partes iguales, con unos bichetes muy majos ellos. No sé si la campaña concienciará a mucha gente sobre la seguridad en el Metro, pero de lo que estoy seguro es que más de uno estará tarareando el estribillo durante muuuuuuuchas horas…
Mmmm mmm mmm Dumb ways to die… mmm mmm mmm So many dumb ways to die…
Chucky es el psycho-killer sobrenatural por excelencia. Proveniente de la saga bipolar 50% Child’s Play 50% of Chucky, no sólo es un asesino en serie que muere y resucita con cada episodio, sino que lo hace desde dentro del cuerpo de un muñeco. Seguir leyendo The Fr33k Files: Chucky→
No, ‘Pero qué coño!‘ no es otro título de la saga, es que estoy a punto de ver Hellraiser: Deader, que viene antes de Hellraiser: Hellworld, y me encuentro estos 3 detalles.
Deader se lanzó el 7 de junio de 2005.
Hellworld se lanzó el 6 de septiembre de 2005.
Ambas son del mismo director (Hellseeker también).
Por qué?
Qué necesidad hay de lanzar Hellworld tan sólo 3 meses después de la anterior? Es decir, nada más terminar el rodaje, y montaje de Deader, comenzó el rodaje de Hellworld.
Así no me extraña que la calidad en las películas de Hellraiser vaya tan en picado, si ni nos molestamos en leer la mierda que acabamos de escribir.
Ya el otro día hacía un descubrimiento que me revelaba algo que esperaba no fuera cierto, pero que explica a la perfección la diferencia entre las primeras películas y las últimas de la saga. Y ahora esto…
En fin, sé que con Deader y Hellworld no me espera nada bueno, ni disfrutable. Aún no he visto nada, pero estoy bastante hasta la polla de ver películas que ponen Clive Barker’s Hellraiser sólo para vender algo, y eso que en este saco sólo meto a Inferno y Hellseeker.
Brad Dourif, Danielle Bisutti, Fiona Dourif, Brennan Elliott, A Martinez, Chantal Quesnelle, Maitland McConnell, Kally Berard, Kyle Nobess, Will Woytowich, Kevin Anderson, Adam Hurtig, Alex Vincent
SINOPSIS
Nica (Fiona Dourif) está destrozada tras el terrible suicidio de su madre. Su hermana mayor Barb (Danielle Bisutti) regresa a su casa para ayudarle en este duro trance, trayéndose con ella a su hija pequeña, quien posee un muñeco parlante llamado Chucky que llegó misteriosamente por correo. A medida que una serie de brutales asesinatos comienzan a aterrorizar a la familia, Nica sospecha que Chucky puede ser la clave del derramamiento de sangre, pero lo que sabe es que éste está decidido a terminar un trabajo que comenzó hace más de 20 años, y esta vez lo va a llevar acabo hasta el final…
Después de La mierda de ChuckyLa semilla de Chucky, no esperaba nada bueno de La maldición de Chucky, pero por suerte para mis retinas, Don Mancini me tenía reservada una grata sorpresa, pero aún así, como indico en el título, un final agridulce.
Ojo, no el final de la película, sino el de la saga, dado que hasta el día de hoy, no hay ninguna película posterior.
Sean Gullette, Mark Margolis, Ben Shenkman, Pamela Hart, Stephen Pearlman, Samia Shoaib, Ajay Naidu, Kristyn Mae-Anne Lao, Lauren Fox
SINOPSIS
Maximillian Cohen, un matemático muy reservado, bastante paranoico y aquejado de fuertes migrañas, cree que toda la naturaleza puede ser representada mediante números. Max pretende descubrir el modelo matemático de la bolsa a través de cálculos y programas propios que introduce con su ordenador Euclides.
Tremenda ida de olla que marcó el debut cinematográfico del director Darren Aronofsky. Ya se podían ver todos sus tics característicos, aún sin pulir, como su sistema narrativo alejado de la secuencialidad lineal a la que estamos acostumbrados, y ese aire seudo onírico de irrealidad y agobio que transmiten sus pelis en mayor o menor medida.